martes, 30 de noviembre de 2010



Como un fantasma andante sigue tu imagen en mi pensamiento, sigue tu voz, tus caricias, tus palabras que me derriten, tus ojos centelleantes, tu sonrisa imperfectamente perfecta, esas pestañas que tanto amo y tu ceniza cabellera, todo sigue ahí, como un perro fiel persiguiendo cada pensamiento sigilante en mi mente, y por mas que quiero e intento no puedo sacarte, ni siquiera provisionalmente. Todos los intentos han sido fallidos, han sido destrozados por un pequeño e insignificante detalle, TE AMO, y ese sentimiento por mucho que quiera cambiar no puedo, y es que con el paso de los años se ha ido incrustando cada vez mas en mi corazón, se va guardando en lo más profundo de mi ser.

Sabes no es fácil manejar este tipo de sentimientos y menos admitirlos, pero tienes que saber que aunque las circunstancias han cambiado y con el tiempo hemos madurado, TE AMO, y mi amor por mucho que lo odie la gente y lo critique no será cambiado, TE AMO aunque tu no te des cuenta, aunque quiera yo negarlo, aunque por el momento estemos separados, aunque parezca que esto no está planeado, TE AMO aunque a veces parezca ocultarlo.

jueves, 25 de noviembre de 2010


Desorientada, acompañada de pensamientos que vienen y se van. Repetitivamente imagino como serían las cosas con un buen consejo de aquellas personas que deseo que estén a mi lado y que por alguna razón no lo están. Tal vez me darían una buena razón para seguir, tal vez me darían una excusa para escapar. Quizás tomen mi mano para correr más fuerte, quizás ayuden a esconderme. Todo es incierto, poco lógico, para nada agradable. Parece una historia perdida que acaban de encontrar en una vieja librería. Hablan de alguien que no se parece a mí, hablan de una persona que no tiene ganas de seguir, y les digo algo?, yo no era así. Me niego a aceptar estar así, buscaré un mapa… que me lleve a algo mejor, que me encamine y me acerque a lo que de verdad es bueno para mí.

Muchas veces las canciones de amor son un retrato del ánimo en el que estamos. Poesías bellas casi siempre son un buen remedio contra tantas noches de soledad... ya lo oí, que al reír siempre podría recordar... que aunque a la distancia estés puedo sentir tu corazón, me gusta tanto oír tu voz, nunca dejes de ser así. Tú siempre ríes al saber que ya no hay nada que decir, que aún queda tanto por vivir, gracias por existir...

Con un dedo siempre escribo tu nombre sobre la arena, viendo que el mar nunca lo borre. No despego mi mirada ni un segundo de tus fotos, así podría quedar toda una vida. Respirar... sin pensar, no quedan cosas que contar. Que aunque a la distancia estés puedo sentir tu corazón. Me gusta tanto oír tu voz, nunca dejes de ser así. Tú siempre ríes al saber que ya no hay nada que decir, que aún queda tanto por vivir... gracias por existir.

jueves, 18 de noviembre de 2010


Estoy acá, esperandote amor. Esperando que vuelvas, esperando escuchar tu voz en el eco de estas paredes tan silenciosas, esperando sentirte cerca cuando en verdad soy conciente (aunque no quisiera) de que hace mucho tiempo ya te has ido, sigo esperando que vuelvas de lo que no tiene retorno. Te espero aunque sepa que nunca vas a llegar. Te espero con los brazos abiertos y con mil historias para contarte. Te espero con mil silencios guardados en alguna habitación de la casa, te espero para confesarte lo mucho que te necesito y al fin poder llorar en tu hombro la ausencia que dejaste en mis brazos durante tranto tiempo. Te espero aunque el reloj se haya detenido, aunque ya no tenga una certera noción del tiempo. Te espero para que me cuentes por qué te tardaste tanto, para que me digas como es el mundo del reves, como es todo del otro lado de la no-vida. Te espero amor, no te olvides que sea donde sea que vayas, yo te espero acá. Volvé que acá estoy yo esperandote, esperando que me devuelvas el alma y las sonrisas que me arrevataste. Esperame que voy por vos, tenemos un trato, no lo olvides.

¿Amiga? Así decias que eras de mi. Que mentiras estuviste difundiendo por ahí, hasta yo me lo había empezado a creer. Hace unos cuantos meses te lo hubiera creido. ¿Ahora? Simplemente me das lastima. Vos mataste lo que había amiga. Vos mataste la confianza que había depositado en vos. Mataste las ganas que antes me daban de hablarte, de contarte, de escucharte. Ahora solo me interesa verte lejos mío. El solo hecho de saber que no supiste guardar el mayor secreto que habia depositado en vos, fue y es algo que no puedo perdonarte. Porque mientras que un día de abril me decidi a contarles la verdad, de que en verdad estaba volviendo a entrar a una cueva de la que me sería imposible salir, ustedes se rieron y siguieron hablando de sus noviecitos. Mirame ahora. Que mierda ¿no? Que hayan subestimado así mi vida. Nunca pudieron estar, todavia me pregunto como una computadora me acompañó más que ustedes. No lo puedo entender. Mataste la esperanza que albergaba en lo profundo de mi ser, creyendo que algo volviera a ser, creí que si me esforzaba y ponía empño podria todo volver a un ayer y quizás salir de este pozo agobiante. Pero no. Estaba muy equivocada, porque unos meses después me daría cuanta de que en verdad la amistad no existe. De que poco a poco ustedes mataron ese titulo. Ustedes mataron esa esperanza alejandose, siendo indiferentes. Ahora no vengan con que me quieren. Ahora la que no las quiere...soy yo.

jueves, 11 de noviembre de 2010


viste cuando sentis que el mundo se te vino abajo y que nada ni nadie te puede hacer feliz ? bueno, asi me siento yo.
Hoy los volví a ver juntos y una sensación horrible se apodero de mi cuerpo, de mi mente, de mi alma, de mi todo. Un frío gélido recorrió mi columna vertebral y mis piernas quedaron estancadas en mitad del pasillo. El ruido de cientos de personas juntas se amplifico hasta ensordecerme. Sentí que me faltaba el aire, que no tenía suficiente espacio para respirar. La poca felicidad que me quedaba se derrumbó como un castillo de naipes. No pude alejar mis ojos de la escenita que estaban montando en frente mío, y de a poco sentí que mi vista se nublaba. Lagrimas. Lagrimas de odio, lagrimas de amor, lagrimas de dolor. Ya no podía ni sentir los latidos de mi corazón roto.

Ojala fuera ciega y sorda. Ojala jamás te hubiera conocido.

O hacés algo ya mismo o lo dejás para siempre, no es justo que vivas llorando por los rincones porque un pibe no te da bola. En realidad la que no le dio bola cuando tenías una posibilidad con él fuiste vos. Así que es tu turno de actuar ahora". Eso me dijeron dos amigas el domingo por la tarde. Lamentablemente para mí, tienen razón, TODA LA RAZÓN. La verdad es que tengo mucho miedo de salir lastimada, de que no sientas lo mismo, de ser una más, de que la realidad no concuerde con mi imaginación...
No me diste tiempo de intentar conquistarte, ayer me contaste que estabas saliendo con una mina. Sentí que el mundo se me venía abajo y vos como un gigante hermoso e inalcanzable me aplastabas sin dejarme respirar.


No puedo olvidarte. Lo intenté más de mil veces pero sin éxito. Volvés a mi mente, siempre volvés. Intento convencerme de que sin vos voy a ser más feliz, que merezco algo mejor, que "lo nuestro" es imposible. Intento odiarte pero cada día te amo y te necesito más. Estás en todos lados. Sos un inquilino permanente en mi cabeza, y todo me hace acordar a vos: desde una calle, hasta una birome. Las cosas pierden sentido cuando las tocas, cuando las nombras, cuando estás cerca. Hacés que mis sentimientos y mi razón (o lo poco que queda de ella) esten en constante lucha. Te amo. Te odio. Te amo por siempre y para siempre. Te odio, alejate de mi.

Lo que más odio de las fiestas es que siempre genero grandes expectativas sobre lo que va a pasar y al final termino insultándome a mi misma por haber ido: seguramente me hubiera divertido más (y hubiera sufrido menos) viendo una comedia romántica tirada en el sillón de mi casa.
Pero ahí estaba yo en esa fiesta, contradiciendome una vez más, hablando con una conocida de un tema irrelevante. Eran alrededor de las 4 de la madrugada y el olor a tequila me estaba matando. Mientras las palabras salían de mi boca como vómito cósmico, mis ojos te buscaban entre la multitud. Te encontré. Me quedé sin habla, quise morirme ahí mismo. Agarré un cigarrillo e intenté encenderlo, pero no pude: estaba temblando como una hoja. Te volví a mirar. Estabas contra la pared, tan perfecto como siempre y CON ELLA. La miré : hermosa, piernas largas, pelo rubio largo y lacio, mega popular, PERFECTA. Todo lo que yo no soy y jamás seré. Me quedé mirándolos mientras se besaban. Sentí que mi corazón estallaba en mil pedazos. Miré mi pelo oscuro y enmarañado, mis piernas cortas acordes a mi metro 55 de altura, me odié y la odié a ella : LA USURPADORA. Volví a mirar hacia donde estaban fundiendo sus labios, pero habían desaparecido.
Cerré los ojos con fuerza, respiré hondo y me acerqué a la barra; después de semejante escena necesitaba un tequila para ahogar mis penas.