
Ese absurdo que amarga nuestra existencia, eso que nos deja en soledad preguntándonos una y otra vez por qué. Ese sin sentido que vuelve nuestra vida irreal, ese por qué que necesita una respuesta urgente, esos por qué, que desesperan. Cuando lo absurdo es tan absurdo ya nada importa.
(Tal vez la respuesta esta delante de mis ojos, y no me animo a verla, afrontarla, aceptarla. Difinitivamente no hay peor ciego que aquel que no quiere ver.
Estoy ciega, la soledad me dejo asi.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario